…NI TODOS LOS FESTIVALES DE VERANO TIENEN QUE INCLUIR MÚSICA, PLAYA Y ALCOHOL, NI TODOS LAS OBRAS CLÁSICAS SON SERIAS Y ABURRIDAS.

Anoche tuve el placer de ver en el Teatro Romano de Sagunto, como parte del festival anual Sagunt A Escena, el “musical” EL EUNUCO, DE TERENCIO

Bueno, el placer… porque la obra fue fantástica y los actores lo bordaron… que sino… aún no he acabado de recuperar el entumecimiento de lumbares para abajo de lo incómodos que pueden llegar a ser esos asientos. Ya podrían haber elegido unos asientos con un respaldo un poquito más alto cuando decidieron destroz… quiero decir, reformar las ruinas del teatro. Que yo entiendo que para poder utilizar las ruinas como teatro había que hacer una gran reforma y que, gracias a la “inmensa sabiduría” de los ciudadanos del entonces Saguntum, que decidieron arrasar su ciudad y arrojarse a las llamas antes que entregarse a las tropas de Anibal (según cuenta la leyenda), no quedaban tantos restos como para dar muchas opciones, pero… ¿¿de verdad tenían que hacerlo tan feo?? En fin, lo dejaré estar que ahí da para otro post… 😉

La obra en sí, yo no sé si la clasificaría como un musical propiamente dicho, ya que era más bien texto con unas cuantas canciones dejadas caer en medio. Sin embargo, no quedaba del todo forzado, ya que pese a ser un texto clásico, tenía un enfoque moderno. Era tremendamente curioso oír a Anabel Alonso, como la cortesana Thais, jurar por el dios Apolo vestida con un vestido de satén rojo con encaje negro. Un resultado en conjunto muy original, que jugaba con un gran cubo a modo de única escenografía que los actores iban moviendo para adaptar a los diferentes escenarios. Todo esto chocaba con el único que realmente iba vestido acorde con la época que era El Eunuco, Alejo Sauras. Bueno, vestido, vestido… todo lo vestido que pueda ir un eunuco… ¡vamos! que se pasó gran parte de la obra enseñándonos los abdominales, para alegría de todas las féminas que llenábamos hasta la bandera el recinto.


Bueno, he hablado del recinto, de la escenografía, del vestuario y de algún cuerpo “serrano”, pero seguro que muchos os estaréis preguntando de qué iba la obra. Pues la obra es una comedia de enredos, pero enredos, enredos… Thais es una cortesana entrada en años que no puede decidirse entre el amor de un joven de buen ver pero pobre como una rata o el dinero de un militar de carnes flojas. Ambos, para ganársela, intentan colmarla de regalos, el militar con una esclava llamada Pánfila que habla muchísimo y el joven con un eunuco. Todo se complica cuando el hermano del joven pretendiente ve a Pánfila y se enamora locamente de ella, decidiendo hacerse pasar por el eunuco para conquistarla. Con semejante historia (¡y semejantes nombres!) es normal que acabásemos todos llorando de la risa durante las más de 2h que duró la función.

Todos los actores realizan unas interpretaciones geniales, pero hay que destacar a Pepón Nieto como Fanfa, el Generalete, a María Ordoñez como Pánfila y la voz de Jordi Vidal como Pelotus, que fue una grata sorpresa. Porque realmente, aunque la mayoría de los personajes tenían su canción, se nota que no todos los actores cantan, eso sí, al igual que hicieron Pierce Brosnan y Colin Firth en Mamma Mia!, defienden con muchísima dignidad sus canciones. Y oye, si ni el mismísimo James Bond o Fitzwilliam Darcy cantan… 😛


Concluyendo, que como llevaba tanto sin publicar lo he cogido con ganas, este peculiar Eunuco está de gira y, aunque no he podido encontrar ningún sitio con detalles sobre dicha gira, estad atentos!! Os garantizo 2 horas de buen teatro y risas aseguradas.

Y, hablando de estar atentos… en breves en el blog, tendremos entrevista con uno de sus protagonistas! no os lo perdáis!  =)

M.
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