¿Quién no ha fantaseado alguna vez con vivir un viaje de esos que marcan un antes y un después, con subirse a una caravana con poco equipaje y muchas ganas y largarse a recorrer el país, el continente, el mundo o lo que se nos ponga por delante? Eso es justo lo que nos propone “Priscilla, reina del desierto”en el que es, indudablemente, el estreno de la temporada.

Y es que “Priscilla” viene en tacones, pero pisando fuerte. Hay que estar bien en forma para seguir a Bernadette, Tick y Felicia, nuestro trío de maquillados protagonistas, en su recorrido por Australia al ritmo de la “banda sonora más bailada de la historia”, una lista de éxitos imbatibles encabezada por artistas como Madonna, Supertramp o Tina Turner.

Esta producción internacional de presupuesto astronómico basada en la mítica película noventera del mismo título cuenta, como no podía ser de otra forma, con un reparto a la altura de las expectativas.

A la cabeza del elenco, en el papel de Bernadette, nos encontramos, muy sorprendidas, con un grandísimo Mariano Peña que cambia tan radicalmente de registro que nos preguntamos si no está sufriendo algún tipo de jet lag, aunque viendo cómo se maneja cantando y bailando sobre el escenario parece obvio que lo lleva mejor que bien. El actor que hizo reír a tantos seguidores de “Aída” como Mauricio Colmenero da un giro de 180º para encarnar a esta divertida y entrañable transexual en busca del amor, un “bombón de personaje” en palabras del propio Peña.
Jaime Zatarain es, en palabras de Dean Bryant, Director Mundial Asociado del musical, “el mejor Tick que ha tenido Priscilla en todas sus producciones”. Tick es el personaje que pone en movimiento la historia, la drag queen que encuentra el momento de conocer a su hijo de seis años entre el miedo al fracaso y al juicio moral y el amor. Así toma impulso el viaje a la Australia profunda a lomos de Priscilla, la destartalada caravana que se termina convirtiendo en un personaje más.
Para cerrar el triángulo, Christian Escuredo nos regala a Felicia, que trae la insolencia y la desvergüenza de la juventud, las ganas de cambiar las cosas. Felicia es a la vez contrapunto cómico y reflejo pasado de Bernadette, y la complicidad entre los actores ha provocado “auténticos ataques de risa en los ensayos”, dice Christian.

“Priscilla” nos invita a acompañar a tres personajes distintos y valientes que se atreven a vivir sin ajustarse a los cánones de la sociedad en una vorágine de pelucas imposibles y vestuarios de mil colores, repasando por el camino todas las canciones que te harán bailar en la butaca a nada que tengas algo de sangre en las venas.

Sé valiente y únete al grito que recorre la calle Alcalá: I will survive!





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