¿Qué tendrá Mar i Cel para que el público lo adore tanto? La respuesta es sencilla: lo tiene TODO.

No puedo hablar de este musical sin contar mi experiencia personal con él. Por desgracia, no pude ver la producción original (1988), ya que no había nacido, pero en el 2004 nos llevaron a verlo con el colegio. Yo tenía 14 años y estaba en plena adolescencia y tenía los sentimientos a flor de piel. Ya me encantaban los musicales (mis películas favoritas desde que tengo uso de razón son Sonrisas y Lágrimas y Mary Poppins y llevaba obsesionada con Moulin Rouge desde su estreno) pero el mundo del teatro musical aun era bastante desconocido para mi. Entonces vi aquello, Mar i Cel, delante de mis ojos y tuve ‘esa sensación’ de la que hablábamos hace unas semanas. Algo hizo click. Por primera vez fue como si yo estuviese viviendo en una de esas películas musicales que tanto me gustaban. Estaba pasando delante de mi, ahí mismo… Y me emocioné muchísimo, hasta el punto que cuando acabó la función no podía dejar de llorar y tuvo que venir la profesora a preguntarme si me encontraba bien. Creo que lo único que pude decirle fue: “es que es tan bonito…”

A partir de ahí empezó mi romance con el teatro musical y Mar i Cel quedó como un bonito recuerdo de como empezó todo… hasta este año, en que mi primer amor ha vuelto a la cartelera de Barcelona. Este año es el 40 aniversario de Dagoll Dagom, compañía a la que tenemos que agradecerle la creación de este musical, y como el público lo pedía, nos han regalado por tercera vez esta producción con su esencia de siempre pero más espectacular que nunca. 

Para los que no lo hayáis visto, el argumento se basa en la obra de Àngel Guimerà con el mismo título y se sitúa 20 años después de la expulsión de los moriscos de España, en 1625, cuando un barco pirata morisco captura como presos al Virrey de Valencia y su familia, y su capitán, Saïd, se enamora de la hija del noble. En resumen, una historia de piratas llena de aventuras, romance y drama… ¿quien podría resistirse? Además, los temas que se tratan, como los conflictos religiosos, el choque de civilizaciones, la intolerancia… siguen siendo, por desgracia, totalmente actuales.

La nueva producción cuenta con un elenco renovado y con mucha fuerza, capitaneado (nunca mejor dicho) por Roger Berruezo (Cop de Rock), como Saïd y Ana San Martín (High School Musical) como Blanca. La química entre los dos es increíble -aunque no debe resultar nada difícil enamorarse del Saïd de Roger… a las cinco chicas que fuimos a verlo se nos caía la baba…- y sus voces están a la altura, a destacar los momentazos de “Perquè he plorat” y “No estàs sola”. Se nota que han trabajado muchísimo y, en mi opinión, tienen poco que envidiar a los protagonistas de las anteriores producciones. El gran Pep Cruz vuelve a ser Joanot, Xavi Lite es el fiel Hassen, Julia Jové (Los Miserables) es Idriss, Toni Viñals (Marry me a little) es Ferrán, Elena Tarrats (me gustó MUCHO su voz) es María y, uno de nuestros favoritos, Víctor Arbelo (Los Miserables, Per Sobre de Totes les Coses), es Osman y su “Cançó d’Osman” os romperá el corazón.

Finalmente, tenemos al personaje que está más rato en escena y que, aunque no cante, tiene el mismo mérito o más: el Barco. Bravo a todo el equipo técnico y artístico porqué la escenografía y los efectos especiales son pura magia.

Como casi siempre, un placer la orquesta en directo, y más con esta música de Albert Guinovart que, pese a que dicen que él le ve defectos, a todos los demás nos parece maravillosa.

El público estaba entregadísimo y una vez terminada la función, como todos teníamos ganas de más, nos pusimos a cantar al unisono “L’himne dels Pirates”. Me encanta ver que no soy única en mi especie… jeje 

El espectáculo alcanzó mis altas expectativas pero si tuviese que decir algo negativo sería que la primera vez que lo vi no había visto Los Miserables pero esta vez sí, y sospecho que Dagoll Dagom también lo había visto antes de su creación. Hay muchas similitudes en la estructura: los piratas son los estudiantes (igual de atractivos, por eso 😉 ), “L’himne dels piratas” es “La Canción del Pueblo”, la madre de Saïd es Fantine, Idriss es Gavroche y el epílogo es muy parecido. Pero bueno… ¡que más da! ¿A quien no le encanta Los Mis?

Mar i Cel es el musical catalán por excelencia, nuestro Romeo y Julieta particular. Le tenemos un cariño especial… Nos gusta su historia, sus personajes, sus canciones y no nos cansaremos. Queremos que se quede para siempre en la cartelera teatral de Barcelona. He dit. 
Paola Marín 
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