El pasado sábado tuvimos el privilegio de asistir a uno de los conciertos más bonitos que hemos visto nunca. 
 
Alfonso Casado, el joven director español que triunfa en el West End, reunió en el Auditori de Barcelona a cuatro de los cantantes de musicales más importantes del país, que junto al Cor de Cambra de Granollers, al Cor Jove Amics de la Unió y al Cor Infantil Amics de la Unió, y acompañados de la Orquesta Sinfónica de Barcelona, nos ofrecieron una selección sublime de canciones de musicales. Desde grandes clásicos de Rodgers & Hammerstein, como Sonrisas y Lágrimas, Cinderella o Carousel, hasta los éxitos más entrañables de Annie, La Bella y la Bestia e incluso Frozen.
 

Los cuatro solistas no podían ser más grandes. Nina (de la que actualmente podemos disfrutar en Barcelona en Mamma Mia), Ignasi Vidal (Los Miserables, La Bella y la Bestia), Julia Möller (La Bella y la Bestia, Los Miserables) y Gerónimo Rauch (Les Miserables, Phantom of the Opera). Todos ellos estuvieron excelentes y destacaron en algún momento de la noche, sin quitar nunca protagonismo a la OBC o a los coros que les acompañaban. 
 
Entre los momentos que más brillaron: el final del primer acto, con un emocionante Maria de West Side Story interpretado por Gerónimo Rauch, seguido de Make Our Garden Grow, de la opereta Candide, interpretada por los cuatro solistas y los coros; cada vez que Julia Möller hizo de “princesa” con su voz de ángel, fuese junto a Gero con “Do I Love You Because You’re Beautiful” de Cinderella (personalmente, una de mis favoritas) o junto a Ignasi con Beauty and the Beast (a los dos les sale el personaje por los poros de la piel e irradian complicidad); la interpretación de If I Can’t Love Her de Ignasi Vidal, que nunca nos cansamos de escuchar, y que puso al público en pie; y, sobretodo, el impresionante “mash-up” de Yentl y Los Miserables (Papa Can You Hear Me/Bring Him Home/A Piece Of Sky) encargado por Casado al compositor catalán Albert Guinovart (se comenta que lo tuvo listo en solo dos días), interpretado por una soberbia Nina y por Gerónimo, que se llevó merecidamente la mayor ovación de la noche. No ha sido la primera y sabemos que no será la ultima vez que escuchemos en directo a Gero cantando Bring Him Home, pero cada vez es como un tesoro que guardamos en un rinconcito de la memoria. Para nosotras es EL MEJOR y nos encanta poder disfrutar de su voz antes de que el West End (o, ¿quien sabe? Broadway) se lo lleve de nuevo.
 
El concierto terminó con un celestial When You Believe, de El Príncipe de Egipto (os lo dejamos más abajo para que podáis disfrutarlo) y unos bises muy navideños, desde White Christmas, hasta “Fum, fum, fum”, que el público coreó feliz y extasiado tras dos horas de conmovedoras sinfonías.  
 
Todo ello fue amenizado con simpatía y salero por el propio Alfonso Casado, que disfrutó como un niño dirigiendo el concierto, enseguida conectó con el público y convirtió algo majestuoso en algo, a la vez, cercano y especial. En cuanto a la belleza del espectáculo, el Director Artístico, Mariano Detry, fue el responsable.
 
Se suele decir que eventos así solo suceden una vez en la vida pero esperamos que no sea así y que, vista la respuesta del publico, podamos disfrutar de un recital similar las Navidades de 2016. Ya lo estamos deseando.  
 
 
Paola
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