Nuestro primer musical del año ha sido la producción On Tour de Mary Poppins, de la que pudimos disfrutar en Dublín. ¡Hemos empezado a lo grande! Disfrutamos como enanas con la niñera más popular de todos los tiempos y como deseamos que todos los musicaleros tengáis también la oportunidad de verlo… ¡Esperamos que los rumores sean ciertos y lo traigan pronto a España! (nosotras ya tenemos nuestro #FANCASTING español, por si acaso). El espectáculo, producido por Cameron Mackintosh con el sello Disney, debutó en el West End en 2004, dos años después dio el salto a Broadway y desde entonces se ha podido ver en numerosos países. Os dejamos con lo que más nos gustó del musical y algunas curiosidades:

 
Canciones de siempre y de ahora: ¿A quien no se le pone la piel de gallina al escuchar esas melodías de los hermanos Sherman que nos transportan inmediatamente a la infancia? Feed The Birds, la favorita de Walt Disney, Let’s Go Fly A Kite, que deshizo el corazón de hielo de la propia P. L. Travers (creadora del personaje) y fue decisiva para que se atreviese a ceder los derechos para que Disney hiciese la película… Siempre es un placer escuchar esas canciones. A pesar de ello, igual que con Disney en su día, no fue tarea fácil convencer a la Sra. Travers para que cediese los derechos esta vez para la adaptación al teatro. Ella no quería una copia de la película y una de sus condiciones fue que se crearan nuevas canciones. El megaproductor de musicales Cameron Mackintosh fue quien la convenció y encargó a George Stiles y Anthony Drewe nuevas canciones con la misma alma que las clásicas. El resultado encaja a la perfección con el resto de las melodías, destacando Practically Perfect y Anything can happen, que una vez las escuchas parece que hayan pertenecido siempre al universo Mary Poppins.
 
Más aventuras de la Mary Poppins de P. L. Travers: Nos encantan las aventuras de Jane y Michael con Mary Poppins y Bert en la película pero en los libros habían muchas más. Algunas de las favoritas de P. L. Travers han sido incluidas en el musical. ¿Os imagináis que las estatuas del parque cobraran vida? Esto y mucho más, además de los grandes momentos que ya conocéis de la película (entrar en un cuadro, que los juguetes cobren vida…) pasará delante vuestro en el escenario. Todo ello se acompaña además de una escenografía e iluminación preciosa, llena de drásticos contrastes, que es poesía para los ojos… locamente colorista en algunos momentos, y más oscura y gris para recrear el brumoso Londres en otros.  
 
STEP IN TIME!: O uno de los números más espectaculares del teatro musical EVER. Casi diez minutos de coreografías imposibles, deshollinadores con mucho ritmo y un Bert (¡bravísimo Matt Lee!) bailando claqué como nunca habéis visto. Creédnos, ¡pura magia! El animado Supercalifragilisticoespialidoso no se queda corto. 
 
Mucho más sobre los personajes: En el teatro conoceréis de manera más profunda a los personajes de siempre, sobretodo, al Sr. Banks, interpretado con entrega por Milo Twoney. Su pasado, sus miedos… y porqué se convirtió en el hombre serio que todos conocimos en la película. Ello hace que su evolución sea aun más conmovedora. Por otro lado, la Sra. Banks es uno de los mejores personajes de la obra. Su amor incondicional por sus hijos, y su lucha por ser algo más para su marido que una “mujer florero” y algo más que “la mujer de…” para el resto del mundo es inspiradora. Being Mrs. Banks es uno de los momentos más bonitos y la interpretación y la voz de Rebecca Lock son la perfección. Eso sí, echamos de menos su faceta sufragista. Jane y Michael son incluso más adorables de lo que esperas. Mary sigue siendo tan misteriosa como siempre -por eso resulta tan atrayente- y sabiendo que es prácticamente perfecta en todo nos conformamos. Zizi Strallen se encarga de darle vida con gracia, encanto y mucha chispa. En la historia no faltan los secundarios graciosos y entrañables y “el malo” (en este caso la niñera malvada) tan característicos de Disney.
 
¡MAGIA!: Lo que veréis ante vuestros ojos os dejará boquiabiertos y sacará al niño que lleváis dentro. Mary vuela, saca objetos y más objetos enormes de su bolso (increíble) y se desliza barandilla arriba; los deshollinadores salen expulsados de las chimeneas; los muebles rotos se reconstruyen con un simple chasquido de dedos. Os aseguramos que los “trucos” emocionarán e intrigarán hasta al más incrédulo.
 
 
pd: El merchandising es de lo más molon. ¡Podréis incluso comprar el icónico paraguas de Mary Poppins!
 
Paola
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