Antes que nada quiero disculparme. Lo he intentado, pero ha sido imposible: En esta crítica voy a ser totalmente parcial, sin objetividad aguda, sin esa frialdad que te permite descubrir los errores de entre la maraña de aciertos. Así que, si buscáis una crítica de aquellas, ya podéis cambiar de página web. Avisados quedáis.

Llevábamos meses esperando y finalmente el pasado lunes se estrenó en el Teatre Gaudí de Barcelona El Despertar De La Primavera (Spring Awakening). Para quien no lo conozca, Spring Awakening es un musical que se estrenó en Broadway en 2006 basado
en la obra de teatro de Frank Wedekind del mismo nombre. tumblr_lco614eekp1qdw9t7o1_1280Protagonizado por Lea Michele (Glee, Stream Queens), Jonathan Groff (Glee, Looking) y John Gallagher Jr. (American Idiot, The Newsroom), el musical arrasó en los Tony Awards con 8 premios, incluidos mejor musical, mejor libreto y mejor música original. Desde entonces, el musical se convirtió casi en pieza de culto, lanzando las carreras de sus protagonistas, realizando varias giras por EEUU, producciones en Londres… incluso se pudo ver un revival muy especial el año pasado en Broadway con actores sordos y oyentes, combinando las canciones y la lengua de signos.

Pero, ¿qué tiene Spring Awakening que lo hace tan especial? Es la mezcla entre la historia, que narra la transformación de niños a adultos de un grupo de adolescentes a finales del siglo XIX, una época en la que los tabúes y las rígidas normas morales dictaban el comportamiento de la sociedad, junto con la maravillosa música de Duncan Sheik y Steven Sater. Escuchar estas preciosas canciones con letras totalmente contemporáneas mientras que la ambientación y la historia te transportan a épocas pasadas, nos nuestra como aunque hayamos progresado en muchos sentidos, seguimos acusando miedos e inseguridades similares.

Pese a que el musical rebaja bastante el tono de la provocadora y controvertida obra de Frank Wedekind sustituyendo la violación, por ejemplo, no deja de ser de una dureza sorprendente, que mantiene al espectador con el corazón en un puño durante buena parte del segundo acto. Sin embargo, demostrando una habilidad notable por parte de los creadores, el espectador no queda con regusto amargo del musical, sino que sale del teatro con un mensaje de positivismo y esperanza.

Dicho esto, ahora que ya tenéis unas pinceladas de por qué este musical lleva 10 años ya despertando pasiones,  entremos a comentar la producción que podemos ver en el Teatre Gaudí hasta enero.

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Siempre que se va a ver un musical que ya se encuentra entre tus favoritos, una tiende a ir con un poco de aprensión: ¿estará a la altura de mis expectativas? ¿conseguirá sustituir las canciones que suenan en mi mente cuando pienso en el musical?. Éstas y otras son preguntas que siempre me asaltan en esos segundos previos a que comience la función cuando sólo con proponérmelo puedo escuchar las canciones en mi mente como si encendiera el reproductor. En el caso de El Despertar de la Primavera puedo afirmar contundentemente que no sólo ha cumplido a la perfección con mis expectativas sino que ha sido como viajar en el tiempo y presenciar la producción original de Broadway o mejor. Porque no sólo es totalmente fiel al texto original de Steven Sater hasta la última coma, sino que además ha sabido incorporar detalles inspirados en el revival de 2015 de Deaf West.

Con una escenografía y vestuario de sencillez absoluta se consigue destacar los dos puntos fuertes de la producción: la coreografía y el reparto. La coreografía, tan enérgica como la original, que hace que te quieras unir a los saltos de los actores, incorpora además la lengua de signos en algunas canciones de forma tan orgánica que casi cuesta distinguir si los personajes están signando o bailando. Sólo puedo decir que un 10 para Ariadna Peya. El otro punto fuerte es el reparto, con un casting tan bien hecho que nos tenemos que quitar el sombrero ante dicha selección.

El reparto está encabezado por Marc Flynn como Melchior Gabor, que está sobresaliente como el joven líder de la pandilla, reivindicativo, inteligente y sexy. Porque el personaje de Melchior es sexy. ¡Cómo nos gustan los chicos rebeldes cuando encima son inteligentes! Y no me lo neguéis que os conozco. Una debutante Elisabet Molet brilla en el papel de la inocente y decidida Wendla Bergman, con una voz que tiene un ángel especial consiguió que nos olvidáramos por completo de Lea Michele (y eso ya es decir). Por último, cierra el trío protagonista Eloi Gómez en el papel de Moritz Stiefel. De Eloi voy a decir algo que os puede sonar contradictorio, pero pronto me entenderéis: me recordó tantísimo al Moritz de John Gallagher Jr que casi lloro de la emoción. Gallagher ganó el Tony a mejor actor de reparto por su interpretación de un Moritz vulnerable e inseguro, neurótico y divertido… y ese es exactamente el Moritz que pude ver en el Gaudí. Si no me creéis, aunque es algo que todos sabemos que no se debe hacer, os invito a que le echéis un ojo a alguna de las miles de grabaciones del musical de Broadway que hay en Youtube y lo comprobéis por vosotros mismos. Así podría seguir con todos y cada uno de los actores que hay en el reparto, de una calidad que sorprende en un teatro tan pequeño como este.

Últimamente se puede ver tanta calidad hasta en las producciones más pequeñas que casi se podría decir que nos están malacostumbrando a los espectadores… pero no seré yo quien se queje.

En conclusión, El Despertar De La Primavera es de esos musicales que al acabar te dan ganas de abrazar a todos los responsables sólo para agradecerles que hayas podido presenciar algo así y te da pena que no pueda verlo el país entero… porque debería.

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¿Veis? Ya os avisé al comienzo del post de que no sería la típica crítica imparcial… porque el único fallo que le pude sacar se debió a problemas de sonido que hubieron durante el estreno y que son totalmente ajenos al musical en sí.

M.

 

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