The Last Five Years es la prueba de que un musical no tiene que tener grandes números ni artificios para llegar al público. Esta pequeña joya compuesta por el gran Jason Robert Brown lleva conquistando y rompiendo corazones a partes iguales desde el 2002, cuando se estrenó en el Off-Broadway. Su éxito ha sido tal que el pasado 2015 se estrenó su adaptación cinematográfica, protagonizada por nada más y nada menos que Anna Kendrick y Jeremy Jordan (en su momento ya os confesamos nuestra obsesión con la peli, que aun no hemos superado…).

Pues bien, lo único que nos faltaba para acabar de rendirnos del todo ante este musical era verlo en vivo y en directo, en teatro y, por fin, gracias a Origen Produccions, hemos tenido la oportunidad de disfrutarlo en El Maldà.

Protagonizado por Marc Flynn (Per Sobre de Totes les Coses, El Despertar de la Primavera) y Anna Herebia (Per Sobre de Totes les Coses, RENT) como unos Jamie Wellerstein y Cathy Hiatt con mucha química, carismáticos y naturales (y con vozarrones!!!); dirigido por Marc Vilavella, y con dirección musical de Gustavo Llull, esta producción cumplió con nuestras expectativas y nos emocionó de una manera mucho más cercana que la película.

La sala es perfecta para el espectáculo y el desarrollo de la acción -con su ventana y sus puertas a los lados-, y oír en directo esa maravilla de partitura interpretada de forma sublime únicamente por piano y violín es un auténtico placer.

Lo que a nosotras nos gusta más de esta historia de amor/desamor es su originalidad. No por lo que cuenta -que es real, auténtico y seguramente muy cercano a cualquier persona-, sino por cómo lo cuenta. Jamie narra los cinco años de relación en orden cronológico y Cathy los narra en el orden inverso. Únicamente se encuentran en el punto medio, que es a la vez el punto álgido de la relación. ¿No os morís de curiosidad por verlo?

Os aseguramos que si sois fans del musical os encantará esta adaptación y si no, os sorprenderá esta historia de amor, que llega al corazón, aunque no termine con el típico “y fueron felices para siempre”. Cómo la vida misma.

En cualquier caso, ¡corred! Sólo están hasta el 27 de mayo y las entradas vuelan.

Paola Marín

 

Anuncios