Buscar

Bway in Spain

Etiqueta

musicales

NO HI HA ESCAPATORIA, M’HAN PESCAT… ENAMORADA DEL DESPERTAR DE LA PRIMAVERA!!

Antes que nada quiero disculparme. Lo he intentado, pero ha sido imposible: En esta crítica voy a ser totalmente parcial, sin objetividad aguda, sin esa frialdad que te permite descubrir los errores de entre la maraña de aciertos. Así que, si buscáis una crítica de aquellas, ya podéis cambiar de página web. Avisados quedáis.

Llevábamos meses esperando y finalmente el pasado lunes se estrenó en el Teatre Gaudí de Barcelona El Despertar De La Primavera (Spring Awakening). Para quien no lo conozca, Spring Awakening es un musical que se estrenó en Broadway en 2006 basado
en la obra de teatro de Frank Wedekind del mismo nombre. Seguir leyendo “NO HI HA ESCAPATORIA, M’HAN PESCAT… ENAMORADA DEL DESPERTAR DE LA PRIMAVERA!!”

MAMMA MÍA! AY, AY! OTRA VEZ NO NOS RESISTIMOS!

Hola gente!

Este post va con un poquito de retraso, pero ¡¡llevo una semana de locos!!14670767_10154059052683325_1343528251654224216_n

El sábado pasado tuvimos reunión de la sección valenciana de BwayInSpain para ver el musical Mamma Mía!, que acaba de llegar con todo su glamour griego a la capital del Turia. Este musical pisó por primera vez los escenarios españoles en 2004 y, desde entonces, ha realizado varias temporadas en Madrid y Barcelona, respectivamente, y varias giras por el territorio español, convirtiéndolo en uno de los espectáculos más queridos por el público de nuestro país. Y es que, hasta los detractores de los musicales tipo “jukebox” (entre quienes me incluyo) guardan un rinconcito de su corazón para este musical. Si tuviera que compararlo con algo de comida, para mi, Mamma Mia! es ese bombón que antes de comértelo sabes que te va a encantar, a la que te das cuenta ya te lo has acabado e inmediatamente después te comerías otro igual para repetir el sabor tan bueno que te ha dejado en la boca. Seguir leyendo “MAMMA MÍA! AY, AY! OTRA VEZ NO NOS RESISTIMOS!”

Todos llevamos una máscara.. La máscara de Scaramouche!

POR FÍÍÍN!! Eso tengo ganas de gritar al viento desde este pasado jueves. Al fin se ha estrenado lo nuevo de Dagoll Dagom, inaugurando oficialmente la temporada de estrenos en la ciudad condal. Y, después de años de reposiciones, montajes traídos de fuera y que lo único nuevo en gran formato fuera a partir de canciones conocidas (musicales jukebox)… ¡por fin tenemos un musical original de gran formato que podría ser digno de cualquier teatro de Londres o New York! Con esto no quiero decir que no me hiciera ilusión poder ver aquí Miserables, Sister Act o HNMPL, pero por alguna razón parecía que nadie se atreviera apostar por las nuevas ideas, que ya no valiera la pena arriesgar. Dagoll Dagom lo ha vuelto a hacer. Ya han pasado más de 27 años desde que estrenaron aquel Mar i Cel que se ha convertido en uno de los mayores éxitos de nuestro teatro, pero parece que la compañía catalana sigue teniendo la receta del éxito. Solo el tiempo dirá si Scaramouche acaba formando parte de las páginas de la historia pero, desde luego, parece que tiene todos los ingredientes para ello. Seguir leyendo “Todos llevamos una máscara.. La máscara de Scaramouche!”

CÓMO IR AL TEATRO CON NIÑOS SIN QUE ACABE EN TRAGEDIA GRIEGA

Sabes que eres un #Theatrenerd cuando te sabes todos los musicales y las obras que hay en cartel en Londres y NY, te falta tiempo para comprar las entradas en cuanto te enteras de que un buen espectáculo llega a tu ciudad… Pero con el tiempo, mejor dicho, con la edad empiezan a aparecer mini-theatrenerds. Personitas que quieres que compartan esa pasión por el teatro desde el principio. Puede que esas personitas sean tus hijos, sobrinos, ahijados, hermanitos, el vecino del segundo al que cuidas cuando salen sus padres y lo quieres como si fuera familia… da lo mismo. Llega el momento en que todo #Theatrenerd se plantea esta pregunta: ¿¿Me l@ llevo al teatro?? Seguir leyendo “CÓMO IR AL TEATRO CON NIÑOS SIN QUE ACABE EN TRAGEDIA GRIEGA”

ES LA… SENSACIÓN.


Estos días no paramos de oír hablar de celebraciones del teatro musical en nuestro país: los Premios del Teatro Musical, los BWW Awards, la gala 15º Aniversario de la productora Stage Entertaintment. Y es que hay que reconocer que el teatro “tira”. Cada vez son más los actores de Hollywood que sorprenden a sus fans protagonizando diversas producciones en Broadway y el West End. Algunos ya tenían raíces en el género, a otros es la primera vez que los vemos entonar unas notas. También son, cada vez más los amigos y conocidos que, en estos días que casi te tienes que pensar dos veces salir a tomar algo, acaban pasando la noche en un teatro. Pero, ¿qué es eso que nos acaba arrastrando una y otra vez a las butacas de estos espacios?.
Últimamente me he encontrado tratando de dar respuesta a esa pregunta. Hace poco estuvo, de nuevo, la producción española de Los Miserablesen Valencia y allí acabé yo, una vez más. ¡Pero si ya lo has visto! Efectivamente, esta fue la cuarta. ¿Por qué vuelves a pagar 60€ por algo que ya te sabes? Ante esta pregunta me quedé pensando. ¿Por qué?. ¿De verdad valía la pena gastarme de nuevo ese dinero para verlo? Y aún así fui.
Los Miserables no es la única con la que he hecho eso. Repetí Hair, El Rey León, pienso volver a Phantom Of The Opera y tengo desgastados DVDs como RENT o los 25º aniversarios de PotO y Les Mis. Hay quien dirá que cuando me gusta algo soy un poco obsesiva, eso también es cierto. Pero lo que es indiscutible es que no soy la única. En todo el mundo hay gente que, sin dedicarse a ello, ha hecho del teatro musical su pasión, viendo espectáculos un número de veces que, a menudo, llega a alcanzar dos cifras. Y, ¿cuál es la razón? ¿cuál es la fuerza que empuja cada vez que vemos determinados nombres en el cartel?
Habrá gente para los que será seguir a su actor favorito, su personaje favorito.. pero yo creo que es mucho más que eso. Yo no tengo carpetas con el nombre de Enjolras entre corazones de purpurina, no pertenezco al club de fans de ningún actor concreto y no es una sola, sino muchas las historias que son capaces de llevarme al teatro una y otra vez.
¿Entonces?
Mi conclusión es: la sensación. Ese momento mágico que eriza la piel, te hace un nudo en el estómago, te roba una carcajada o hace que en mitad de un montón de desconocidos te caigan lagrimones como ríos. En inglés ha una palabra que me encanta: mind-blowing. Literalmente sería algo así como “explotador de mentes”, la traducción más apropiada sería fascinante, que te deja anonadado… pues por ahí van los tiros.

Está claro que esa magia no la vives en todos los espectáculos, como todo, depende mucho de la persona y la situación de cada uno en ese momento. Muchas veces vas a un espectáculo y te lo pasas en grande, te entretiene, te distrae, puede que, incluso, te tenga tarareando sus canciones un par de días, pero ya está. No es esa la sensación de la que hablo.
En una entrevista para BWW, Daniel Angléscon quien tuve la maravillosa oportunidad de charlar sobre musicalescontó cómo decidió dedicarse a esto. Dijo que, de pequeño, fue a ver  Mar i Cel y cuando acabó, y la gente empezó a vaciar la platea, se quedó sentado. Al decirle sus padres que se tenían que ir, dijo que no, que él quería seguir teniendo esa sensación. Fue en ese momento cuando decidió que él quería hacer “eso”, aún sin tener muy claro que implicaba “eso”, sólo que quería sentirse así siempre.
Cuando contó esto yo me sentí completamente identificada. No es que me quiera dedicar al teatro musical, eso se lo dejo a los profesionales, pero sí que cada vez que voy a un buen musical, a uno de los “mágicos” para mi, siento como ese momento de los saludos finales quiero que se alargue infinitamente, que eso que me han hecho sentir no se acabe nunca. Para mi, la primera vez que fui totalmente consciente de esa sensación fue con Mamma Mia!, que ni siquiera es uno de esos clásicos atemporales como Les Misérables, pero recuerdo que según salimos del recinto le dije a mi amiga: ¿y si volvemos mañana?. Finalmente no volvimos, pero exactamente ese es el sentimiento del que hablo, de, aún sin haber salido del teatro, sentir la necesidad de volver.

Esperad, ¿no es esa la descripción de una adicción?. Quizás deberíamos fundar un grupo de autoayuda, al estilo “Alcohólicos Anónimos”. Porque apasionados del teatro musical o theatre nerds hay muchos… Aunque deberíamos buscar un nombre mejor. Sinceramente, me niego a eso de friki, que viene del inglés freak. La pasión por la cultura no nos convierte en monstruos de feria y, por mucho que se intente usar esa palabra cariñosamente, no pierde sus connotaciones despectivas.
Tal vez, cuando la gente que nos pregunta encuentre su “momento mágico”, esa sensación… comprenderá porqué.
Estoy convencida de que esa sensación es el verdadero motor tras el auge de los musicales. Todos tenemos esa magia esperándonos tras algún telón, sólo tenemos que descubrirla.

Marta.

EN EL LIFE CAFÉ: PROFUNDIZANDO EN EL MUNDO DE LOS MUSICALES CON DANIEL ANGLES

Aprovechando que el musical La Bella y La Bestiaestaba finalizando su estancia en el Teatro Principal de Valencia, quedé con su director Daniel Anglès para tomar un café y que me ayudara a comprender mejor el complejo mundo de los musicales en nuestro país. A partir de una pregunta tan simple y a la vez tan complicada como es “¿qué es lo que se mira a la hora de traer un musical a nuestro país?”, analizamos desde los diferentes formatos, la influencia de la prensa, el tipo de público y hasta su lista de sueños que dirigir.


Os dejo lo que me contó y espero que lo disfrutéis y aprendáis tanto como yo aquella mañana =)
QUÉ MUSICAL TRAER.
Yo creo que cuando alguien decide montar un musical en una ciudad o en un país, depende de muchos tipos de factores, depende del tipo de musical. Por ejemplo, un musical de gran formato, sin duda, creo que una de las primeras cosas que se tienen en cuenta es que sea económicamente viable, y, por lo tanto, si son producciones grandes, que siempre dependen de una empresa, que puedan ser rentables, que sean un negocio. Por tanto, partir de criterios artísticos, sin duda, pero siempre pensando en que eso pueda funcionar. 

Cuando se hacen musicales de pequeño formato o de formato medio, a veces el criterio puede ser otro, no quiero decir que no importe si es viable o no económicamente pero sí, una compañía independiente, un teatro público, decide que espectáculos hacer siguiendo otros planteamientos: lo que artísticamente aporta, el riesgo que supone… De alguna forma, lo que se tiene en cuenta es distinto en cada tipo de espectáculo. Nadie montará The last Five Years para ganar dinero y para que económicamente sea viable. Si lo montas, es porque crees en ese espectáculo y buscas la manera de no perder dinero pero el objetivo no es ganarlo, es poder hacerlo.

Esto va cambiando en el tiempo, o sea, hay musicales que en un momento determinado tiene un riesgo mayor o menor y en otro, por factores externos (porque hay una película sobre el musical y de pronto se hace mucho más famoso de lo que era, o por lo que sea), cambia… pero sigue habiendo musicales que siempre serán títulos un poco más arriesgados que otros. Sin embargo, cuando los haces, muchas veces te sale al revés de lo que pensabas y espectáculos que estaban pensados para ser un gran éxito económico fracasan y a veces espectáculos que piensas “esto no va a dar nada” son un bombazo. En ese momento, es cuando aparecemos todos, que nos creemos muy listos, y creemos tener la clave de por qué esto es evidente que no ha funcionado o por qué lo otro es evidente que sí, cuando, en realidad, antes de hacerlo nadie lo tiene claro y todo el mundo piensa que podrá funcionar.
Se trata de un cúmulo de factores: tiene que conectar, que ser el momento y pasar muchas cosas. Y, a veces, utilizando los mismos criterios y haciéndolo de la misma manera, unas veces funciona y otras no; y se ha trabajado igual de bien y se ha invertido lo mismo, pero igual ha coincidido que había otro musical que le ha hecho sombra y éste si se hubiera estrenado en un año distinto habría destacado más.
No obstante, puede que simplemente sea que no. Que de pronto un musical se ha intentado hacer muy bien, se ha trabajado mucho, se ha invertido todo pero ves la función y dices “pues hay algo que no…”. Es esa cosa que tiene la creación artística (el teatro, el cine y todo), que de pronto gente muy buena, que tú la habías visto ya, cambian de espectáculo y dices “pues hay algo aquí que no ha encajado”. 
Igual la idea era muy buena y era necesario porque era un paso rompedor… Como en literatura, que hay libros que cambian la historia de la literatura pero el libro ese en sí tiene poco interés para ser leído, pero supone un cambio, eso en el cine también ha pasado. En musicales también pasa, que ese musical ha planteado un cambio nuevo aunque en sí no haya sido un musical de éxito o tiene problemas de estructura o lo que sea. Es difícil, se intenta muchas veces teorizar sobre “lo que hay que hacer para que un musical funcione”, pero no existe una respuesta, porque sino nadie produciría musicales que fracasen, todo serían éxitos y… no funciona así.
Por la misma razón hay musicales que se estrenan en nuestro país al poco tiempo de estrenarse fuera y otros que tardan más. Alguien de pronto tiene el impulso de que eso que se acaba de estrenar en ese momento, eso puede funcionar y va a muerte. O, al contrario, porque es un éxito muy bestia, económicamente, traerlo es muy caro y hay que esperar un tiempo. O porque nadie tiene claro que ese éxito se pueda repetir en nuestro país. Porque a veces cuando empiezas ves que el tipo de público es distinto, que nuestro público no está tan acostumbrado a ver musicales, que hay referentes culturales que pueden ser un poco más difíciles. Sí que es verdad que hay algunos que se ha ido incluso demasiado rápido, que se ha estrenado el espectáculo y todavía no había sido ni un éxito allí y no se había ni consolidado. Pero creo que es lo mismo, que responde como a impulsos, a veces nos preguntamos “pero cómo es que éste no se ha hecho nunca?”.
POR PONER EJEMPLOS…
Spring Awakening. Yo soy un fanático y un apasionado de este musical. Pero, por ejemplo yo pienso que Spring Awakening es un espectáculo que no debería hacerlo una empresa privada. Spring Awakeningdebería hacerse como hizo Mario Gas con Follies en el Teatro Español. Éste es un espectáculo que ha perdido dinero en todos lados, ¡incluso en Broadway y en Londres! De forma que para alguien de otro país decir “voy a producir eso que en Broadway fracasó” o “voy a producir eso que en Londres fue un desastre absoluto” no es muy incentivador, aunque sea poco riesgo económico. Por eso, para mi, uno de los casos que lo lógico sería que se hiciera en un teatro distinto. Que se economizara el coste para que no se perdiera dinero, pero que el objetivo no fuera ganar dinero como una empresa.
Yo lo monté hace unos veranos en Barcelona en la escuela [AULES], fue una producción entera, y la experiencia fue impresionante. El público lloraba en cada función. Además, lo hice en la escuela porque quería hacerlo con gente de la edad real de los personajes, es decir, gente de 15-16 años. A veces, cuando se ha hecho en alguna ciudad, ha sido con gente de 19, 20 o 21 años; y ya no funciona igual. La función está escrita para que la haga gente de 15-16 años. Estaba Júlia Jové… fue espectacular, es un espectáculo que me encantaría dirigir.
Sin embargo, es difícil, porque como en Broadway y Londres, aunque económicamente no funcionó, es un espectáculo de mucho prestigio, los derechos son muy caros y entonces, comprar los derechos para hacerlo en un formato pequeño no se corresponde…
Into the Woods sería otro ejemplo de espectáculo de máximo prestigio que todo el mundo adora pero que nunca ha sido un éxito ni en Nueva York ni en Londres. O sea, Into The Woods nunca ha estado en un teatro de Broadway arrasando, todas las últimas reposiciones que se han hecho (la del Open Air en Londres, la del Public Theater de Nueva York…) siempre son en festivales, en teatros de temporadas limitadas. Entonces pueden tener mucho éxito, sin duda, y funcionar económicamente, pero son funciones muy controladas y que van dirigidas a conocedores del género. No van dirigidos al gran público en general, y creo que en esto Dagoll Dagom fueron muy valientes cuando lo hicieron en 2008, porque es como todos los espectáculos de Sondheim, por eso Mario Gas haciéndolo en teatros públicos ha encontrado una fórmula muy buena.
Dagoll Dagom se dirigió a su público genérico de siempre, pero a mucha gente le costó entender lo que era, incluso a nivel de prensa, ¿de qué va el musical? pues una caperucita roja, cenicienta y están todos en el bosque… entonces la prensa o incluso la percepción de quien está hablando dice “a pues, será un musical así como más ligero, para niños”. Porque se tiende a pensar, erróneamente, que el musical es siempre una cosa ligera y frívola.
En todo caso, en las producciones grandes, el problema que tenemos en nuestro país (porque Into The Woods no es La Bella y La Bestia pero son más de veinte personajes sobre el escenario y una orquesta de más de doce músicos) es que finalmente lo tienen que dirigir siempre a un público bastante mayoritario porque sino no es suficiente. A no ser, que vayas al Español o al Teatro Nacional u otro de ese tipo.
LA PRENSA
El tema de la prensa es un problema muy grave que tenemos en nuestro país, sobretodo tal y como están las cosas. Las plantillas de muchos medios generalistas (sobretodo la prensa escrita, que está pasando una crisis muy fuerte) son más reducidas de lo que eran y no siempre se pueden permitir tener en la sección de cultura, que ya es normalmente una sección que trabaja con pocos medios, a una persona que sea especialista en teatro musical. A veces te encuentras con periódicos en que a la persona de teatro, de música o de ópera en la sección de cultura le toca ir a cubrir algo de teatro musical. Algunas veces es, simplemente, una presentación y eso no deja de ser transcribir una información y redactar, pero otras es hacer entrevistas o incluso hacer críticas, que es peor todavía, ya que te encuentras con gente cubriendo esto a la que directamente no es que no le interesen, es que no le gustan los musicales. Es como si a mí me mandaran a cubrir una corrida de toros, que yo pondría de titular “que los detengan a todos, son unos salvajes” y me cargaría la corrida de toros. A veces nos pasa, que viene alguien a cubrir un musical y hace una crítica en la que lo que está criticando es el género en sí y no la obra.
Hay excepciones, no generalizo, hay ciertos críticos entendidos y hay por suerte en algunos medios, gente muy entendida.
Luego está, lo que de alguna manera nos ha ayudado mucho que son los medios especializados, todos nacidos a través de internet y que empiezan con Todomusicales, que es la primera página dedicada en exclusiva a esto y que además hace una apuesta muy fuerte, que es cubrir en español lo que pasa fuera también, su planteamiento es “informamos en español de lo que pasa en Madrid, Barcelona, Londres y Nueva York”. Apareció después Broadwayworld Spain pero que de lo que informa es de lo que pasa en España, porque entiende que Broadwayworld, la matriz, ya informa de lo que pasa fuera, entonces ahí no tienes información en español de lo que pasa en Nueva York y en Londres, sino que es otra vía.
Finalmente, plataformas más independientes todavía, como BwayInSpain, Blogdemusicales… de gente que de pronto se apasiona por eso y entonces hace circular información, que es bueno.
Además, cada vez hay más gente que entiende, que hace quince años ni te cuento, que nosotros cuando se estrenó Rent, que además era un musical muy rompedor que tocaba temas delicados llegaban a decir cosas muy fuertes.
Rent fue apasionante. En Barcelona fue una locura, o sea en Barcelona la gente enloqueció, conectó muchísimo con el público. Y en Madrid fue un desastre absoluto. También es verdad que en Barcelona estábamos en el Teatro Principal, un teatro grande pero que tenía su punto, en Madrid de pronto estábamos en la Gran Vía, en el Coliseum. Allí nos pasaron cosas tipo gente en prensa y críticas diciendo “yo cuando pago para ir a ver un musical no puede ser que la gente salga al escenario con tejanos rotos” y que decías “ya, pero es que el musical va de eso”, era todavía ese concepto de que cuando pago para ir a un musical quiero ver “luz, color y fantasía” y no gente que se muere de sida. Luchamos contra eso en Madrid, en ciertos sectores.
Por otro lado, estuvimos solamente cinco semanas en la Gran Vía y todavía hoy me encuentro a gente que viene y me dice “oye, vi Rent en Madrid y me cambió la vida, es lo más bestia que he oído nunca”. Pero Rent en Madrid fue muy duro, llegamos a hacer funciones en el Coliseum con muy poca gente. Y en cambio, en Barcelona estuvimos una temporada entera.
EL PÚBLICO
Para ciertos espectáculos el público varía mucho entre Madrid y Barcelona, para otros no, Mamma Mia! funciona igual y gusta igual en ambas ciudades. Cada ciudad tiene su público, que tiene que ver con el tipo de cosas que han visto antes, por ejemplo: Madrid está muy acostumbrada y ahora es, evidentemente, el sitio en el que se hacen las grandes producciones, los productos de grandes formatos para toda la familia y es el foco de producción. En cambio Barcelona está acostumbrada a los espectáculos de creación de compañías pequeñas, cosas más independientes, más arriesgadas… seguramente, por eso en Barcelona un Rent se recibió mejor. 

Barcelona también tiene una tradición teatral diferente porque Cataluña ha vivido durante muchos años del teatro independiente, de las compañías. Hay muy pocas compañías en Madrid, mientras que Cataluña tiene compañías históricas: Dagoll Dagom, Joglars, La Cubana, Comediants, Tricicle… o sea compañías con 20-30 años de historia. Esto genera un tipo de teatro distinto. En cambio, en Madrid ha sido toda la vida un teatro más de productores, de gente que tiene dinero para producir. Todo eso, lo que hace no es que el público sea distinto, sino que lo hemos enseñado distinto o lo hemos acostumbrado distinto. Entonces, a veces no es tanto cómo sea el público sino a lo que se ha acostumbrado.
EL BOOM DE LOS MUSICALES
El boom de los musicales en Madrid, de las grandes producciones musicales, hubo casos aislados primero como el Jesucristo Superstarde Camilo Sexto, la Evita de Paloma San Basilio…  Para mi, el inicio de lo grande en Madrid es El Hombre De La Mancha de Luís Ramírez con San Basilio y Sacristán, fue un boom enorme en el Lope de Vega. Muy poco después llegó Stage a España, que en su momento se llamaba Rock&Pop, después pasó a ser CIE, CIE-Stage Entertaintment… ha ido evolucionando pero llegó Julia Gómez Cora que es la persona que ha dinamizado esto y llegó con dos apuestas en simultáneo que fueron Rent en Barcelona y La Bella Y La Bestia en Madrid, se estrenaron los dos espectáculos prácticamente al mismo tiempo y eso es el inicio. Stage no ha parado nunca de producir, el Lope de Vega, desde que se hizo Bella Y Bestia, siempre ha tenido espectáculos de gran formato y en Barcelona Stage estuvo menos tiempo produciendo pero se hizo Rent, Notre Dame de París… y luego ya volvió con Mamma Mia!, con Cabaret… pero ya nunca se paró. Al principio Stage tiró sola, un poco junto con Luís Ramírez que seguía haciendo algunos y luego ya empezaron a aparecer los otros. Es cuando la Gran Vía empezó a recuperar el Lope, el Coliseum…
Entonces, hay que situarse allí, El Hombre De La Mancha como anticipo y la llegada de Julia con Bella y Bestia como el inicio para este tipo de grandes producciones musicales.
¿SERÍA AHORA EL MOMENTO DE VOLVER A TRAER RENT?
Yo, Rent lo volvería a hacer toda la vida‼ Pero no sabes nunca. Quién en Madrid decide de pronto que Rent, que fue un desastre absoluto, “vamos a volver a hacerlo”. Igual sí, igual alguien lo haría y sería el exitazo. Mira lo que pasó con Chicago, por ejemplo. Pero siempre es muy difícil ponerse en la piel de quien tiene el dinero y tiene que hacerlo y tiene que decidir entre si hace Rent o Grease.
En la piel del productor no podemos ponernos, aunque tengo que decir que tenemos productores muy valientes y muy arriesgados en nuestro país, que han apostado muchas veces por títulos donde el corazón ha mandado por encima de la razón. Es siempre ese punto de riesgo que tiene que tomar quien decide.
EN UN FUTURO…
A mi me gustaría que se hiciera Wicked, por ejemplo, me encantaría, porque creo que es una bomba de musical. Pero estoy de acuerdo, por conversaciones que he tenido con Julia [Gómez Cora], ella muchas veces opina de Wicked que no tiene claro que la historia del Mago de Oz sea tan conocida aquí como es fuera. No sé, es muy posible que alguien se decida algún día. A mí es uno de los que me gustaría mucho ver aquí.
Respecto a los espectáculos que a mi me gustaría dirigir, tengo varios en la lista. Me gustaría dirigir algún día A Chorus Line, Jesucristo Superstar y Sunset Bulevar. Son tres producciones que me encantaría dirigir pensándolas de nuevo, no trayendo la producción americana sino creando un concepto para la producción aquí. Esa es mi lista de sueños, que por ponerlo, pues que no quede. Yo voy ahí dándoles vueltas en la cabeza y, en algún momento de mi vida, sin ninguna prisa, que me llegue la oportunidad y darle ese giro que yo creo que se le puede dar.

Hasta aquí la magnífica explicación de Daniel Anglès, espero que os haya servido para aclarar algunas ideas. Y yo aprovecho para agradecerle a Daniel haber querido participar en este blog, sobretodo con este pedazo de artículo =)


Daniel Anglès y el resto de reparto de RENT
M.

Apostando al caballo ganador

Puro espectáculo. 


No encuentro dos mejores palabras para definir “El último jinete”, el musical totalmente original que se estrena esta temporada en los Teatros del Canal. Aventura, romance, humor; en él se mezclan todo lo que hace falta para que el espectador se sienta parte de un excitante mundo lleno de posibilidades. 



Desde que vi los nombres que conforman el equipo técnico de este nuevo musical, supe que el resultado merecería la pena.

El director Víctor Conde, al que conocemos por producciones de la talla de “Los Miserables” o “La Ratonera”, nos lleva de la mano hacia tierras exóticas siguiendo los pasos de Tiradh, un joven beduino en busca de su sueño: conseguir el caballo que siempre deseó para poder convertirse en un guerrero. “Es una historia de aventuras como las que yo disfrutaba de pequeño. Creo que al público joven le va a encantar, porque tiene todo aquello que a mí siempre me ha fascinado del cine y que tan difícil es ver en teatro”-nos confió el director. Firma el libreto Ray Loriga, sin duda, una de las voces narrativas más originales e influyentes del cine y de la literatura española de los últimos años, que prueba suerte en un género nuevo para él.

Yvonne Blake con pren.das del vestuario

El vestuario, cuidado al detalle, no podría haber sido obra de otras manos que no fueran las de la genial Yvonne Blake, ganadora, entre otros galardones de un Oscar y cuatro premios Goya. “En el cine, tienes más tiempo. En el teatro todo va muy rápido, especialmente en esta obra, porque los personajes van variando constantemente, y cada uno tiene como siete cambios de vestuario, como mínimo.”- nos cuenta Yvonne.


Los talentos de Albert Hammond, John Cameron y Barry Manson se ponen al servicio de la música, a la que Rangit Bolt pone letra.  Ellos nos llevan desde el misterio de los ritmos del desierto hasta el ajetreo de los mercados londinenses del siglo XIX. Y, ¿qué decir de las coreografías? Lo mejor será que lo veáis vosotros mismos y saquéis vuestras propias conclusiones. Lo que sí os aseguro es que os dejarán con la boca abierta.

Sin embargo, nada de esto habría sido posible sin el trabajo de Andrés Vicente Gómez, uno de los mejores y más reconocidos productores cinematográficos de este país, que ha dado el salto al teatro con este musical. Él fue su principal promotor de y el responsable de que hayamos podido verlo aquí, en Madrid. Este musical no es sólo un puente entre Oriente y Occidente en un sentido figurado; ha sido un proyecto impulsado por el gobierno de Arabia Saudita, y no cabe duda de que el productor ha tenido mucho que ver en que se haya hecho en nuestro país.

De izqda. a dcha., Ray Loriga, Víctor Conde, Albert Hammond, Yvonne Blake,  Albert Boadella y Andrés Vicente Gómez.

Encabezan el reparto Miquel Fernández, que encarna al joven Tiradh, Julia Möller, la rebelde Lady Laura, y Marta Ribera, Al Kansha, la bruja del desierto que ayudará al protagonista en su viaje.


Tal vez, y por poner una pega a una obra que es estética y formalmente redonda, se echa en falta un poco más de peso en una trama central que en ocasiones se pierde entre el movimiento, y la espectacularidad de lo que la rodea. Porque, como dije al principio, si hay algo que caracteriza a este musical es precisamente eso: su espectacularidad.

Y, aunque en twitter hemos leído que pretenden recorrer la geografía española en algún momento… (motivo por el cual tendremos los dedos cruzados hasta que nos salga artrosis).

Sólo sabemos seguro que estará en los Teatros del Canal únicamente cinco semanas, antes de seguir su camino hacia Londres, así que, si no quieres perdértelo, ¡reserva tus entradas ya!


Lucía Ríos González


There was a boy…

…A very strange, enchanting boy… que se llamaba JUAN PABLO DI PACE.



Lo sé, me ha costado la vida hacer finalmente esta entrada en el blog para contaros mi experiencia con el Primer Acto de Di Pace. Pero es que… hace falta tiempo para asimilar algo así…  (bueno, eso y que he ido “de cul” esta semana, pero eso es otra historia).

Efectivamente, el viernes pasado fui con una amiga a ver el espectáculo autobiográfico de Juan Pablo Di Pace en el Pequeño Teatro Gran Vía, que, para gente de fuera de la capi como nosotras, resultó ser el sótano del teatro Compac Gran Vía… con sillones muy bajos y mucho MUCHO terciopelo rojo.

Pero ¡hey!, no creáis que me estoy quejando… ni de leeejoooos!! Así es más íntimo… y quien no querría un poco de intimidad cuando “JP” te está cantando LAY ALL YOUR LOVE ON ME!!

El espectáculo en sí es una pasada, increíble todo lo que le ha pasado a este chico de 33 años (según su página de wikipedia :P). Además te lo cuenta con muchísima gracia, de forma que te pasas el tiempo intercalando carcajadas con piel de gallina cada vez que canta. Es totalmente hipnótico!!!

Con un precio tan asequible, roza el concepto de crimen que os lo perdáis si pasáis un finde en Madrid, teniendo en cuenta que es un placer para los oídos (por razones obvias) y para la vista (por razones aún más obvias).

Y si yo no os resulto lo suficientemente convincente, seguro que él sí…




P.D: quien diga que lo primero que hizo nada más llegar a su casa después de ver PRIMER ACTO no fue buscar este video… MIENTE!!!!!





DÍAS DE LLUVIA…

Qué tendrán esos días en los que se pone a llover y te entra una sensación como de nostalgia… 


Pues no sé en el resto de España, pero aquí está cayendo un diluvio de esos “interesantes”… vamos, como dice una amiga: “está cayendo la del pulpo”.


Yo, siempre que llueve pienso en canciones “de lluvia”, así que hoy os dejo para empezar el día unas canciones, entre ellas el clásico indispensable que da título a uno de los musicales que podemos encontrar esta temporada en el West End londinense.



Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑