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LOS MONÓLOGOS DE LA VAGINA

Los Monólogos de la Vagina no pasan de moda. Cualquiera pensaría que una obra que se estrenó el 3 de octubre de 1996 en Nueva York podría haberse quedado anticuada… Sin embargo la lucha contra la violencia de género urge más que nunca, o tanto como siempre.

La escritora feminista Eve Ensler creó en su día este espectáculo basándose en 200 entrevistas realizadas a mujeres de forma casual. El grandísimo interés que suscitó el tema, convirtiéndose incluso en un icono que se ha representado por todo el mundo (en nada más y nada menos que 120 países) durante más de 25 años, reflejó la falta que hacía que alguien hablara de la sexualidad femenina sin tapujos. Nosotras pudimos disfrutar de la última y renovada versión que puede verse en el Teatre Aquitania de Barcelona, con tres actrices de bandera: Alicia González, Meritxell Huertas (que fue nuestra favorita, en una interpretación memorable) y Laia Alsina.

Ésta comedia sobre las mujeres y su sexualidad, los tabús sociales, la represión  y la incultura sexual te hará morir de la risa pero, no nos engañemos, trata de un tema muy serio… La sexualidad de la mujer es aun un tema incómodo, difícil de hablar para muchos. Por eso es importante que se trate con humor y naturalidad. No esperéis el típico monólogo graciosillo de relaciones o diferencias entre hombres y mujeres, porque no lo encontraréis. En este espectáculo se habla de vaginas (con todas sus letras) y de cómo nosotras nos relacionamos con esa parte de nuestro cuerpo que durante siglos ha estado tan estigmatizada (¡nos encantaron las interacciones con el público!).

De momento, parece que solo estarán en Barcelona hasta el 12 de marzo. Si quieres pasar un buen rato y salir del teatro más empoderada que nunca, corre a por tu entrada.

Pd: Los hombres de la sala, aunque pocos, también se lo pasaron en grande.

Paola Marín

HOLLYWOOD EN BARCELONA CON PRETTY WOMAN, EL MUSICAL

Hay películas icónicas que puedes reconocer por una frase, por un par de acordes de su banda sonora o incluso por su vestuario… y luego está Pretty Woman. La película de 1990 protagonizada por Richard Gore y Julia Roberts y que si no podemos decir que lanzara la carrera de sus protagonistas, sí los ensalzó hasta convertirlo a él en uno de los galanes de los 90 y a ella en «la novia de América». Si no sabéis de qué película hablamos, habéis vivido en una cueva estos últimos 30 años porque teniendo en cuenta la de veces al año que la emiten en la tele, te tienes que esforzar para evitarla.

La película es un giro a la historia de cenicienta, el típico cuento de la doncella que conoce a un príncipe que la salva… cambiando doncella por prostituta y príncipe por tiburón empresarial. Y es que nos cuenta la historia de Vivian, una prostituta de LA, que conoce a Edward cuando éste se pierde de camino su hotel y decide contratarla para que le ayude a llegar… y «lo que surja». Lo que iba a ser solo una noche se acaba convirtiendo en un contrato de una semana para que se haga pasar por su novia y le ayude a congraciarse con unos clientes.

El musical se estrenó en Chicago y de ahí se trasladó al Nederlander Theater de Broadway. Originalmente con canciones de Bryan Adams y Jim Vallance, y un libreto de Garry Marshall y JF Lawton, la traducción al castellano ha venido de la mano de José Arqué y Marc Gómez.

En los papeles protagonistas nos encontramos a Cristina Llorente como Vivian, quien tiene la tremendamente difícil tarea de hacernos olvidar a Julia Roberts. Y es que el personaje de Vivian no se puede entender sin Roberts hasta el punto que la famosa escena del estuche del collar fue improvisada y su grito y carcajada son 100% auténticos. No obstante, Llorente está sobresaliente en papel, tanto a nivel vocal como interpretativo. El otro papel protagonista lo encarna nuestro querido Roger Berruezo, quien derrocha todo su carisma como galán, consiguiendo ese equilibrio entre magnetismo y vulnerabilidad tan complicado. En cuanto al resto del elenco, se trata de un elenco coral de mucha calidad con muy buena química y alto nivel tanto vocal como en los bailes, nada que envidiar a lo que podríamos encontrar en escenarios como los del West End. Sin embargo, no podemos dejar de destacar a Erika Bleda, que brilla con luz propia por su energía y ese vozarrón que da igual que oigamos entre hippies, en un campamento cristiano o «haciendo la esquina» en Hollywood boulevard siempre nos deja fascinadas.

Además, tenemos que hablar del vestuario, firmado por la conocida marca Pronovias, reproduce y actualiza los vestidos más icónicos de la película… una auténtica fantasía para cualquier fan de la película.

Si tuviéramos que sacarle punta a algo, este musical entra dentro de esa categoría de películas noventeras que han envejecido regular vistas desde el prisma del año 2022, porque no podemos olvidar que al fin y al cabo, Vivian vende su cuerpo y la película nos endulza una realidad que no deja de ser bastante dramática. Y, aunque en el musical el personaje de Kit decide hacer un gran cambio en su vida, parece que la única forma de salir de ese oscuro mundo es si te saca un millonario.

Con todo esto, Pretty Woman es un musical muy completo y entretenido, hace que se te pasen las 2 horas y pico que dura volando. Ideal para regalar estas navidades o como plan (no apto para niños) alternativo al bullicio de la ciudad.

M.

PARES NORMALS

Hace mucho tiempo que no veíamos un nuevo musical original en catalán con tantas posibilidades como este. Pares Normals tiene muchos de los ingredientes para ser un éxito. Es un musical con canciones de uno de los grupos de moda de los últimos años: Els Amics de les Arts. Esta banda de la nueva era del folk-pop catalán nos gusta desde hace años por las historias que cuentan sus canciones (siempre habíamos pensado que eran muy teatrales), y el buen rollo y la verdad que transmiten y no nos sorprendió enterarnos que estaban trabajando en la creación de un nuevo musical. Después de dos años de trabajo conjunto con la productora Minoria Absoluta y el escritor Marc Artigau ha nacido Pares Normals y, después de haberlo visto, os aseguramos que la aventura de este pequeño gran musical solo acaba de empezar.

La historia de Pares Normals puede ser fácilmente la tuya, la de tu amigo o la de tu vecina. Un protagonista algo perdido, una familia poco común, pero con personajes entrañables y realistas y un final lleno de ternura que va directo al corazón. ¿Quien no ha culpado de sus inseguridades a sus padres alguna vez? Luego crecemos, les entendemos y comprendemos que lo hicieron como mejor supieron… Esto le sucede a Aran, el protagonista de esta historia. Vive en Chicago, trabaja en un prestigioso bufete de abogados y tiene una novia «perfecta» con la que se va a casar. El vivo retrato del sueño americano. Cuando vuelve a Barcelona para contarle a sus padres la noticia de su boda, todo cambiará… Aran se verá forzado a emprender un viaje por su pasado, por su infancia y adolescencia, por esos momentos en que sus padres le avergonzaron o no le dieron el apoyo que necesitaba… que cambiará su forma de ver la vida para siempre.

Las canciones son preciosas, completamente fieles al estilo de Els Amics de les Arts, y conducen al espectador a través de la historia de forma muy orgánica, gracias también a la dirección escénica de Sergi Belbel. Con música en directo y las espectaculares voces del elenco de Pares Normals los temas lucen en su máximo esplendor (si hubiesen vendido el CD a la salida, lo hubiésemos comprado).

Hay dos cosas que claramente se tuvieron en cuenta a la hora de elegir el elenco: la capacidad vocal y las dotes para la comedia. Enric Cambray es un Aran cercano y su química con Julia Bonjoch es innegable. Los padres nada normales de Aran son Annabel Totusaus (que se come el escenario) y Albert Pérez, y aportan la dosis perfecta de diversión y delicadeza. Los personajes secundarios no se quedan atrás y encontramos un camaleónico cast lleno de grandes nombres del teatro musical de nuestro país (Lucía Torres, Bernat Cot, Anna Herebia y Víctor Gómez), capaces de cantar, interpretar a varios personajes (algunos desternillantes) e incluso bailar las coreografías de Marta Tomasa.

Si queréis emocionaros, reíros, recordar vuestra infancia y escuchar buena música…, no hay mejor plan este mes que ir a ver Pares Normals al Teatre Poliorama tras dar un paseo por Las Ramblas iluminadas con las luces de Navidad (y si es con vuestros padres, mejor).

Paola Marín

El guardaspaldas, el musical

Si hay una canción que consiga ponerte romántico, aunque no lo seas, posiblemente sea I will always loves you. Y quien lo niegue, miente. Nadie puede resistirse a la voz de Whitney Houston cantando este clásico romántico que perdura de generación en generación. Y los componentes del espectáculo de El guardaespaldas, el musical lo saben. 

Una historia que todo el mundo conoce y buena música, no hace falta más para que esta obra funcione. Y si le acompañan un buen elenco y una buena escenografía mejor que mejor. Y si, es que está producción de El Guardaespaldas nos dejó muy buen sabor de boca.

La historia es sencilla, Rachel Marron es una super estrella, y Frank Farner su guardaspaldas, que intentará protegerla de un acosador bastante peligroso. Pero obviamente, si no hay amor, no hay historia, pero no diré nada más por si alguien no ha visto la mítica película (que si no lo habéis hecho, ¿a qué estáis esperando?).

Pero si la habéis visto, la música no decepciona, porque vais a conocerla. Canciones icónicas como I will always loves you o las nominadas en su día a los Óscars I have nothing y Run to you, y muchas más, conforman la banda sonora de esta histora. Aunque, quizá en este punto es donde me ponga más crítica. Y es que el nombre dice «El guardaespaldas, el musical», pero siendo objetivos debería ser solo el guardaespaldas. Obviamente tiene música, pero la película nunca fue un musical, es un romance. Es una obra de teatro con canciones. Aunque he aquí el eterno debate en si se debe considerar musical una obra con canciones o una obra en la que todo el mundo se expresa con las canciones. Dígamos que está se queda un poco a caballo entre ambas, pues las canciones son necesarias pero solo dos personajes se expresan a través de ellas, apoyados a veces por el coro.

Igualmente, ambos personajes, la protagonista Rachel y su hermana, Nikki, son perfectamente defendidos por las actrices Mireia Mambo y María Jaráiz. Aunque hemos de decir, que en nuestra actuación, el papel protagonista fue defendido por Luna Manzanares. La cover hizo una interpretación maravillosa, porque, desde mi punto de vista, defender un papel así es muy difícil, pues hay bastantes momentos que solo está ella en el escenario, la música de fondo, y el público, casi como un concierto, bueno, de hecho (pequeño spoiler) se escenifican conciertos. Pero lo dicho, gran interpretación y gran voz. Aunque estamos seguros, que, a pesar de que no pudimos ver a Mireia, con su voz descomunal no defrauda a nadie.

Por otro lado, tenemos al otro protagonista, Octavi Pujades. Cuando el referente de la gente es Kevin Costner en los 90 la cosa está muy difícil, pero hemos de decir que enhorabuena Octavi, eres un gran guardaspaldas, y, por supuesto, un gran actor. Por otro lado, está el antagonista, el acosador de la super estrella, interpretado por Javier Martínez. El elenco lo completan Alfonso Nsue como Bill Devany, Sergi Albert como Sy Spector, y Alberto Cañas como Tony Scibelli.

Por último a destacar, es una obra de teatro muy bien cuidada en los detalles, y lo técnico no se queda atrás. El montaje que pudimos ver en el Teatro Olympia era brutal, un suelo técnico formado por una plataforma inclinada ampliaba el espacio de actuación del elenco y de los objetos de escenografía, que entraban y salían a la perfección. Una idea efectiva que visualmente nos fascinó. A parte, el juego de luces está muy bien elegido pues en todo momento las luces refuerzan el contexto, aunque avisamos, si tienes algún tipo de epilepsia cuidado (avisan también antes de la función).

El guardaspaldas, el musical estará en el Teatro Olympia de Valencia hasta el 11 de diciembre. Si queréis pasar una velada romántica, os recomendamos comprar vuestras entradas cuanto antes.

LJ

CRUZ DE NAVAJAS EN LA CÚPULA DE LAS ARENAS

El pasado martes nos fuimos de estreno por partida doble. El espectáculo Cruz de Navajas ha aterrizado en Barcelona y el nuevo y espectacular espacio de la cúpula de las Arenas, convertido en teatro, se ha inaugurado. Se habla mucho de la increible temporada teatral de Madrid, pero Barcelona también tiene una oferta de espectáculos y musicales considerable que hay que aprovechar. A los teatros clásicos de la ciudad (muchos de ellos con musicales en cartel) se une este nuevo (y gran) espacio para las artes escénicas que esperamos que se llene durante mucho tiempo y nos traiga grandes espectáculos.

Inaugurar esta cúpula con Cruz de Navajas es todo un acierto. Este concierto escenificado es un tributo a Mecano y hará las delicias de todos los fans del emblemático grupo de música pop de la movida madrileña. No faltan los grandes éxitos de la banda e incluso hay alguna sorpresilla más (solo os diremos que el la gente se levantó de sus butacas para darlo todo en varias ocasiones). El espectáculo invita al público a bailar, cantar y emocionarse sin límites durante toda la función. Aunque no es un musical y carece de hilo conductor, Cruz de Navajas tiene que vivirse y es toda una experiencia.

Voces espectaculares (destacando a Laura Alcoba y Mikel Herzog, cuyos numerazos nos quitaron el hipo), artistas invitados (Joan Liaño y Scorpio del Talent Show Eufòria), bailarines y coreografías sorprendentes, música en directo, proyecciones visual y técnicamente espectaculares y hasta acrobacias… Cruz de Navajas tiene de todo y no hay ni un segundo de tregua o aburrimiento.

Hay números para todos los gustos. A nosotras nos encantaron «Hijo de la Luna» o «Aire«, de una sensibilidad exquisita, la elegante «No hay marcha en Nueva York» y los medleys del musical «Hoy no me puedo levantar«, que son nuestra debilidad. No faltaron himnos como «Mujer contra Mujer«, «La fuerza del destino» o «Un año más«, pero también tuvieron su espacio canciones de Mecano «menos conocidas» como «Heroes de la Antártida» o «El Blues del Esclavo«.

El elenco lo completan Lieta Molinet, Mireia Orrit, Lucía Bentabol, Tania Simón, Aser León y Sofía Rangone (os reiteramos que todas las voces son realmente impresionantes) y el cuerpo de baile lo componen Sergio Melantuche, Sara Garijo, Carlos Vela, Cristina Burgos, Ender Bonilla, Cristian Giraldo, Alba Rubira y Vicky Gómez (como swing). El espectáculo cuenta con nueve músicos en directo (dirigidos por Dani HDZ) y tenemos que reconocer que el solo de saxo nos puso le piel de gallina…

Gonzalo Pérez Pastor, productor y director del espectáculo, ha puesto toda la carne en el asador para crear este SHOW con mayúsculas. Si te gusta Mecano, ¡no puedes perdértelo!

Paola Marín

TODOS SOMOS UN POCO REBELDES EN MATILDA, EL MUSICAL

Cuando hablamos de esos musicales que se ganan un huequito en nuestros corazones y en nuestras playlists, aquellos que por mucho que pase el tiempo no podemos dejar de escuchar, de tararear o de cantar todas las voces de la canción, en seguida nos vienen a la mente grandes nombres como Les Misérables. Pero, en ocasiones, llega ese musical que nos sorprende, que nos enamora y que aún no hemos salido del teatro y ya estamos deseando repetir. Matilda fue uno de esos musicales para mi. Cuando lo vi por primera vez en el Cambridge Theatre de Londres, allá por 2015, ya iba sobre aviso, tenía unas críticas espectaculares y ya se había trasladado también a Broadway, así que no fue ninguna sorpresa, conocía las canciones de Tim Minchin y estaba totalmente predispuesta a dejarme conquistar.

Por todo esto, quienes me conocéis imaginaréis la aprensión con la que entraba al Nuevo Teatro Alcalá de Madrid hace unas semanas. Matilda, por fin en España después de años de rumores y de preparación, de la mano de SOM Produce, traducido por primera vez al castellano. Emoción y terror a partes iguales. Y es que Matilda probablemente sea de los musicales más complicados de traer a nuestros escenarios. Por un lado, necesitas una caterva de niños que canten, bailen y actúen, no de fondo sino con solvencia como para llevar el hilo de un musical (¡¡esta producción tiene nada menos que 58 chiquillos!!). Por el otro, quien haya escuchado el álbum se habrá dado cuenta de la maestría de las letras de Tim Minchin, llenas de juegos de palabras y tesoros escondidos… sencillito de adaptar a un nuevo idioma…

Pues bien, Matilda aprobó con nota mi muy exigente examen. La adaptación de las canciones por Alejandro y David Serrano superó mis expectativas y sólo acabé echando de menos aquel abecedario escondido de The School Song (que reconozco es prácticamente intraducible literalmente). En cuanto a los niños, parece que lleven toda la vida sobre las tablas, se nota calidad de su formación.

No voy a entrar en detalle en la historia, ya que es de sobra conocida, basada en el clásico de Roald Dahl y llevado al cine en 1996, cuenta la historia de Matilda Wormwood una niña excepcional que desarrolla poderes telequinéticos que le ayudan a lidiar con su «especial» familia y la malvada directora de su colegio.

Si bien es cierto que con canciones tan pegadizas, una historia tan dulce y una escenografía tan lograda (firmada por Ricardo Sánchez-cuerda) tenían gran parte ganado, acaba de redondear el espectáculo un elenco soberbio. Absolutamente todos los niños están brillantes, incluida nuestra Matilda, que llevó la función con una solvencia que ya querrían muchos adultos. Pero no voy a nombrar específicamente a ninguno de ellos ya que estoy convencida de que todos los diferentes elencos infantiles tienen la misma calidad. En cuanto a los adultos sí merecen mención especial Allende Blanco como la dulcísima Miss Honey y Mary Capel como la exuberante Mrs. Wormwood. No obstante, nuestro corazón se lo llevó Oriol Burés desde su primer segundo en escena como la malvadísima Trunchbull. No sólo es un actorazo de una calidad vocal sobresaliente, sino que se nota cuánto disfruta su papel de diva malvada (porque hay que reconocer que la señorita Trunchbull es toda una diva a su manera) y con cada «¡gusanos!» nos conquistaba un poquito más hasta convertir al público en los fans nº1 de la campeona de lanzamiento de martillo de 1969 ;).

Matilda es un musical para toda la familia, lo disfrutarán los niños que conozcan por primera vez la historia y los no tan niños que redescubran de nuevo una de las películas más icónicas de nuestra infancia. Un must en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid, que bien merece una excursión a la capital.

Porque, de vez en cuando todos necesitamos que nos recuerden que «cada día empieza con el tic del reloj, todas las fugas empiezan con el click del cerrojo. Si estás atascado en tu historia y quieres escapar, no debes llorar, no debes gritar. Porque incluso si eres pequeño puedes hacer cosas grandes. Si te quedas plantado y dejas que se te suban a la chepa, no cambiarás nada«*.

M.

*Every day starts with the tick of a clock.
All escapes start with the click of a lock.
If you’re stuck in your story and want to get out,
You don’t have to cry; you don’t have to shout.

‘Cause even if you’re little, you can do a lot, you
Mustn’t let a little thing like ‘little’ stop you.
If you sit around and let them get on top, you
Won’t change a thing.

– Naughty (Matilda, The Musical)

VIAJA A FANTASIA DE LA MANO DE LA HISTORIA INTERMINABLE, EL MUSICAL.

El reino de Fantasia está en peligro, la nada está haciendo desaparecer a sus personajes y solo Atreyu, el joven enviado por la Emperatriz Infantil podrá hallar la solución… os suena, ¿verdad?

El famoso libro de Michael Ende, publicado por primera vez en alemán en 1979 y desde entonces traducido a más de 36 idiomas y adaptado posteriormente al cine (Wolfgang Petersen, 1984), se ha trasladado a los escenarios de la mano de BeOn Entertainment.

Como os adelantaba al principio de la entrada, el musical nos cuenta la historia de Bastian, un niño que, huyendo de unos matones del cole, se encuentra un libro que cuenta como está desapareciendo el reino de Fantasia y un joven llamado Atreyu debe encontrar la solución. No obstante, todo se complica cuando Bastian descubre que él puede tener un papel muy importante en esa salvación.

Con música de Iván Macías, libreto de Félix Amador y dirección de Federico Barrios, este musical nos trae un espectáculo de primerísima calidad tanto técnica como artística que no desentonaría en un escenario londinense o en el mismísimo Broadway. Nombres de sobra conocidos de los escenarios españoles como Josean Moreno (Fúyur), Álex Forriols (Gmork) o Teresa Ferrer (Xayide) están impecables una vez más, pero debemos destacar a nuestro Atreyu de la noche, Pablo Castiñeira, que en su juventud supo llevar la función con unas tablas que ya les gustarían a muchos.

No obstante, el punto fuerte del espectáculo (y que nos dejó boquiabiertas en más de una ocasión) es la animatrónica. Con la firma de Fito Dellidarla y Alejandra Varela (Kreat FX), personajes como Fúyur, el Comerrocas o la Vetusta Morla cobran vida de la forma más creíble posible. Otro de los personajes más impresionantes es el caballo Artax, que te hace mirar dos veces para asegurarte que no es un caballo real cuando sale a escena y se acerca mucho al nivel de maestría que pudimos disfrutar cuando vimos War Horse en UK.

El punto más flojo del musical lo encontramos en la narración en sí, que ocasionalmente te lleva a preguntarte quién está en escena, cómo se ha llegado allí o por qué está sucediendo qué cosa si no eres muy fan de la historia o tienes reciente la película o el libro. Un sentimiento que queda reflejado a la perfección cuando Bastian le cuenta a su padre: «y cantamos la canción favorita de mamá… en inglés«. Porque efectivamente, ese momento en el que se canta «The Neverending Story», la canción compuesta para la película de 1984, en inglés tiene poco sentido en un musical repleto de canciones originales en español.

Con todo, La Historia Interminable, el musical, es un nuevo #MUST de la temporada teatral madrileña que no os podéis perder en el Teatro Calderón de Madrid.

M.

Golfus de Roma ya está en Barcelona

Después de una exitosa temporada en Madrid, estábamos deseosos de tener este musical en Barcelona y este miércoles, por fin, pudimos disfrutar del estreno oficial de esta joya en el Teatre Condal.

Se podría decir que Golfus de Roma (cuyo título original es ‘A funny thing happened on the way to the Forum‘) es ya un clásico de la comedia musical. Con canciones de Stephen Sondheim y libreto de Burt Shevelove y Larry Gelbart, su estreno en Broadway en 1962 fue una revolución (adaptándose incluso al cine en 1966) y desde entonces se han hecho reposiciones por todo el mundo. Aquí no lo habíamos vuelto a ver desde la versión dirigida por Mario Gas en 1993 y Daniel Anglés se ha encargado de devolverle la vida de una forma distinta y renovada, asegurando las risas de siempre.

Golfus de Roma no pretende ser más que puro divertimento. Quiere hacer feliz al público y lo consigue. Con el elenco más versátil y dinámico que hemos visto en mucho tiempo (algunos cantan, actúan, bailan, hacen acrobacias, hacen de pallasos e incluso son miembros de la banda tocando instrumentos…) consiguen meterse al público en el bolsillo e integrarlo en un mundo de pura diversión. Incluso los técnicos del teatro parecían entregados a la causa…

Pese a transcurrir en la antigua Roma, esta versión está llena de guiños de rabiosa actualidad y goza de una escenografía y vestuario (de Montse Amenós) llenos de color y originalidad. Y qué vamos a decir de la música del Maestro Sondheim… Escucharla en directo (con dirección musical de Xavier Mestres) es un placer, sobre todo cuando los músicos muestran un compromiso tan fuerte con la obra, siendo algunos de ellos elenco de baile (las coreografías son de Oscar Reyes) e incluso protagonistas. Al salir del teatro oímos a varias personas, tararear o silbar el «Comedy Tonight» de camino al metro, prueba del poder que tienen los musicales de hacer feliz al público.

La mencionada versatilidad de los actores, músicos y bailarines hace que el musical tenga un elenco de lujo de nada más y nada menos que 24 artistas polifacéticos, capitaneados por Jordi Bosch como Pseudolus, el esclavo que ansía su libertad y narrador de la historia. Interpretando a los personajes principales, le acompañan grandes nombres del panorama teatral como Roger Julià, Mercè Martínez, Eloi Gómez, Frank Capdet, Meritxell Duró, Ana San Martín o Víctor Arbelo, algunos de ellos demostrando una vis cómica que no conocíamos y que nos ha encantado. Hace falta tener mucho sentido del humor y poco sentido del ridículo para dar vida a algunas de las situaciones tan absurdas como desternillantes que suceden en este musical y cada uno de ellos se entrega al máximo al personaje.

No podemos dejar de mencionar la adaptación al catalán, que nos pareció acertadísima, y corre a cargo del ya consolidado tandem formado por Marc Gómez y el propio Daniel Anglés.

Este Golfus de Roma es una fiesta en la que las carcajadas y la buena música (y hasta un poco de magia) están aseguradas. ¿Te lo vas a perder?

Paola Marín

El Médico llega a Valencia

Llega a valencia un viento de oriente cargado de buena música y grandes interpretaciones. Y es que, desde el 21 de septiembre, se puede disfrutar en el Teatro Olympia de Valencia de El Médico, el musical basado en la célebre novela de Noah Gordon

El Médico se reinventa y vuelve a los escenarios esta vez de la mano de Beon.Entertainment. Una nueva producción con la misma esencia, pero con nuevas caras y aires diferentes. Repite la música de Iván Macias, el texto de Félix Amador y el vestuario de Lorenzo Caprile. Ignasi Vidal toma las riendas como director artístico. Esta vez, el elenco está encabezado por Guido Balzaretti, Cristina Picos, Sergi Albert y Paco Arrojo.

Rob, un chico huérfano inglés se convierte en aprendiz de Barber, un barbero-cirujano que ayuda a la gente a la par que le saca el dinero. Rob aprenderá el oficio hasta que un día ve a un médico judío que opera algo que para él era imposible. Será entonces cuando decide cruzar medio mundo para ir a aprender medicina a la ciudad de Isfahán. Emprenderá un camino en el cual conocerá el amor y luchará por hacerse un hueco en la ciudad persa a pesar del conflicto de religiones y costumbres.

La historia tiene de todo. No deja de ser una historia de superación y un poco de amor, pero la narración es diferente, incluso a veces un poco cruda. Hay belleza, pero no es un cuento de hadas. Se sitúa en época medieval, donde la muerte y el conflicto entre cristianos, judíos y árabes eran muy reales. Es una obra que mezcla estos momentos dramáticos e históricos con comedia y humor, formando un cóctel perfecto, de los que nos gustan en Bway in Spain.

Además, se acompaña de una música maravillosa. Las canciones son pegadizas y necesarias. Ya sabemos que muchas veces se peca de poner canciones “para hacer bonito”. Pero no es el caso. Cada canción te narra una parte de la historia y te hace entender a cada uno de los personajes (que no son pocos la verdad). También cabe destacar que las canciones a muchas voces me pierden, y este es un musical con ese tipo de canciones. De las que te erizan la piel.

Después tenemos un elenco completamente nuevo y totalmente acertado. Una mezcla de caras conocidas y desconocidas que transmiten una pasión brutal del musical y del teatro. Así que, aunque voy a hablar solo de los protagonistas, os puedo hacer un pequeño spoiler y mandar mi enhorabuena a todo el elenco. A los veinte actores y actrices. Bueno, y ya que estamos también al resto de la compañía, pues para hacer posible este musical viajan más de cincuenta profesionales.

He de confesar que tenía dudas sobre el protagonista. Las comparaciones no son buenas, lo sé, pero el personaje de Rob había sido interpretado anteriormente (prepandemia) por Daniel Diges y Gerónimo Rauch, dos de nuestros favoritos de la casa. Guido Balzaretti tenía una gran responsabilidad, ¿y sabéis qué? Superó todas mis expectativas. El joven e inocente Marius (Los Miserables) no está por ningún lado. Hace una interpretación bestial y desde aquí queremos darle la enhorabuena. Guido, eres como el vino, mejoras con los años.

Por otro lado, la interpretación y la voz de Cristina Picos como Mary, una joven escocesa que, durante el viaje de negocios de su padre a Persia, conoce a Rob y se enamora de él (¿y quién no?), también es magistral. Sergi Albert, que interpreta a Barber, demuestra su gran talento musical y nos regala un Barber canalla pero que en el fondo tiene su corazoncito. Por último, Paco Arrojo también nos sorprende para bien. Su personaje, Sha, es digamos el malo de la película, más o menos, porque es un hombre cegado por el poder pero que a través de las canciones llegas a entender, incluso a empatizar con él. Y eso Paco Arrojo lo consigue con creces.

También es muy necesario hablar del vestuario, el cual, tuvimos la suerte de verlo de cerca, pues nos abrieron las puertas de los camerinos para enseñarnos con detenimiento los cientos de trajes que utilizan los personajes. Está realizado con telas de infarto, y cuidado con un esmero y cariño especial. Nos explicaron que se lava con una máquina especial de ozono, incluso, algunas piezas, las envían a especialistas, como la gran capa de guerra que colocan al Sha. Además, es un vestuario que refuerza la historia. La obra transcurre entre Inglaterra y Persia, y solo con la ropa ya se puede entender quienes son los personajes, incluso a qué religión pertenecen. Y eso sin duda es de agradecer.

A mi, personalmente, me encantan los detalles, que todo me haga entrar en la historia. Y es aquí donde, quizá, salí más descontenta. Pero para que no me malinterpretéis, os pongo en situación. Lo he dejado entrever antes, y es que yo ya conocía el montaje anterior, el que estuvo en Madrid. Esta nueva producción no le tiene nada que envidiar, excepto, a mi parecer, en cuanto a la escenografía. ¿Y qué pasa con la escenografía? Que no tiene nada que ver. En Madrid había grandes estructuras, había dunas, había un palacio… (y hasta aquí puedo leer). En este montaje hay escenografía, pero menos, reforzadas con pantallas.

Pudimos hablar un poco al respecto con Ignasi Vidal, el director, y nos comentó que a él le suelen gustar las producciones cuanto más sencillas en la escenografía mejor. Y es que tiene razón que muchas veces algunos objetos no son “necesarios” pues con la interpretación de los actores ya entras en el juego. Es la magia del teatro.

Pero quizá el problema resida en que este musical fue ideado en su momento como un musical de gran formato, con su gran historia, su gran música, su gran elenco, su gran vestuario y su gran escenografía. Sin embargo, en el Teatro Olympia, ese musical de gran formato se queda un poco pequeño, con los veinte actores un poco apretados y sin la majestuosidad de la anterior escenografía.

Aunque vuelvo a lo que he dicho antes, las comparaciones son odiosas, pero es que necesitaba decirlo. Para aquellos que no lo llegaron a ver en Madrid, la nueva propuesta funciona perfectamente. Y ojo, que quiero dejar claro que no seré yo quien desprecie el esfuerzo de esta nueva producción. Porque, además, mi yo ilustradora, apreció los paisajes que mostraban las pantallas, y mi yo utillera y técnica, la complejidad de los diferentes escenarios que se sucedían y complementaban, consiguiendo siempre una profundidad y un mensaje claro de dónde se encontraban los personajes.

En resumen, El Médico es sin duda uno de esos musicales que vale la pena disfrutar en vivo al menos una vez en la vida. Un imprescindible que estará en Valencia hasta el día 9 de octubre. Quedan muy pocas entradas, así que date prisa si quieres disfrutarlo en tierras valencianas.

L. Juanes

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