EL MUSICAL DE HOMBRES G ESTRENA GIRA EN VALENCIA


El pasado jueves asistimos al estreno de la gira del musical MTUM en el Teatro Olympia de Valencia. Este musical, que ya estuvo la temporada pasada en la Gran Vía madrileña, parará durante 5 semanas en Valencia para después recorrer parte de la geografía española.

Semejante acontecimiento contó con la presencia de los mismísimos Hombres G, aunque tampoco es que el grupo de David Summers se diera un gran baño de multitudes, ya que llegaron cuando todo el público estaba sentado, salieron cuando aún no había acabado el primer acto y volvieron minutos después de que empezase el segundo. Eso sí, saludaron desde su palco a un público que se puso en pie en cuanto los vio aparecer… En fin, por algo era el estreno de su musical.

Ahora hablemos de lo que sé que de verdad os interesa: qué nos pareció el musical en sí. Los que seguís este blog (si es que hay alguien por ahí leyéndome), sabéis que no soy demasiado fan de los conocidos como musicales “jukebox”, esos que se hacen a partir de las canciones conocidas de algún grupo famoso, así que tampoco os sorprenderá mucho lo que vais a leer. Al resto, por favor, no encendáis las antorchas ni afiléis las guadañas todavía.

Antes de nada, he de reconocer que siempre me han gustado las canciones de Hombres G, muchas de sus canciones han estado dando vueltas en mi iPod así que esperaba la llegada del musical con ganas.

El musical trata sobre una chica que decide viajar con una amiga desde México a España para conocer a su padre, dueño de un chiringuito en la playa. Allí conocen a los chicos de la zona y surge el amor, los celos y todo lo que acompaña a semejante explosión de hormonas. En la historia tenemos todos los clichés: el chico pringadillo pero sensible que quiere ganar el amor de la guapa protagonista, la explosiva y borde amiga, el amigo gracioso y bonachón, el chulito guapo, etc, etc. 
Hasta aquí sería todo pasable: los arreglos a las canciones quedan bien, las coreografías vistosas y todos lucen divinamente los bañadores y bikinis. No obstante, el principal fallo que le encontré al musical estaba en la historia. Normalmente este tipo de musicales, ya de por sí, tienen las canciones muy pilladas con pinzas, algo comprensible por otro lado, en detrimento del hilo argumental. Este problema queda especialmente patente en este musical, teniendo la historia grandes agujeros que hacen difícil seguir la trama. Todavía hoy sigo sin tener claro si Nico y Ringo eran amigos o hermanos, por ejemplo. La historia va desvariando hasta llegar a un final (que no os voy a desvelar), en mi opinión sin demasiado sentido. Por otro lado, cuando se estrenó este musical en Madrid, la actriz que interpretaba a Belén, la amiga mexicana, era, efectivamente del otro lado del Atlántico, en cambio, ahora ese personaje lo interpreta Elena Gómez, de Madrid y, al menos el día del estreno, el acento mexicano le sonaba bastante forzado, aunque eso supongo que es algo que mejorará con las semanas.

Como no todo va a ser malo, del musical me quedo con la actuación de Leo Rivera, que a los dos minutos de empezar ya se había ganado a todo el público y que fue quien más carcajadas arrancó al público, clavando a ese amigo divertido, a veces un poco inocentón, a veces un poco pícaro pero siempre fiel que tenemos todos. También tengo que destacar la gran interpretación de Temblando que hizo Marc Parejo.

En conclusión, las casi tres horas de musical se hicieron amenas, aunque no me quedé con ganas de repetir. Quizás es un musical con demasiadas pretensiones, pero, en el que si vas sin esperar demasiado, pasarás un buen rato.


¿A vosotros qué os ha parecido?
M.

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